
Eres como aquella dulce música...
que en una tarde de otoño robó mi atención...
mientras esperaba en el rincón oscuro...
la unión de nuestros labios.
Eres esa imagen clara,
que me enseña con dulces palabras el sentido del amor,
sólo deseo encontrar tus ojos,
que es como ver en el cielo las estrellas doradas.
Eres el grito total entre el negro y el blanco...
ese algo que en las noches me canta,
y me hace descansar entre sus suaves brazos...
que al despertar me deja un fuerte abrazo,
de un abrazo del alma y un beso del corazón.
Eres el motivo por el que en las flores nace aquel olor a paz,
ellas al igual que yo aman tu dulce mirada y tus tiernos ojos de miel...
ellas saben que sin tí, mi vida no tiene motivo...
y es por eso que alejarme de tí, no logro.
PPAA
13-06-2000