Cuando uno se reprime, nunca experimenta las cosas en su totalidad, nunca gana nada con ellas. La sabiduría viene con el sufrimiento y la sabiduría viene con la aceptación. Ocurra lo que ocurra, está cómodo con ello. No te preocupes de la sociedad y sus condenas. Aquí no hay nadie que te juzgue, y nadie puede pretender ser el juez. No juzgues a los demás ni dejes que te perturbe ni incomode el juicio de los demás.
Cada uno de vosotros está solo y es único. Nunca fue antes, nunca será después. Cada uno de vosotros es hermoso. Aceptadlo. Y, ocurra lo que ocurra, permite que ocurra y pasa por ello. Pronto, el sufrimiento se volverá esperanza; luego se volverá creativo.El miedo te dará impavidez. De la ira surgirá la compasión. De la comprensión del odio, sugirá el amor en vosotros.
Pero esto no sucede mediante el conflicto, sino yendo con una consciencia alerta. Acepta ir a través de ello. Y si te propones ir a través de cada experiencia, llegará la muerte, la más intensa de las experiencias. Ante ella, la vida no es nada, porque la vida no puede ser tan intensa como la muerte.La vida se extiende durante un largo período; setenta años, cien años. La muerte es intensa porque no se extiende; es un solo momento; llega toda junta, no en fragmentos.
Será tan intensa que nunca habrás conocido algo así de intenso. Pero si tienes miedo, si antes de que la muerte llegue has escapado, si te has vuelto inconsciente por el miedo, te habrás perdido una de las oportunidades de oro, el portal de oro. Si toda la vida has aceptado las cosas, cuando la muerte llegue, la aceptarás de manera pasiva y entrarás en ella sin esforzarte por escapar.
Si puedes entrar a la muerte de forma pasiva, silenciosa, sin esfuerzo, la muerte desaparecerá.
Habrá muchos momentos en los que, súbitamente, sentirás que estás muriendo. No escapes, permite que ocurra. Si se lo permites, la muerte se va, la muerte ya no está allí, y la llama interna, que no tiene principio ni fin, llega a ser. Siempre ha estado allí, ahora la podrás sentir.De modo que éste debe ser el sutra. Trátese de miedo, odio, celos, lo que sea, no hagas de ello un problema. Acéptalo, atraviésalo, y derrotarás a todo el sufrimiento, toda la muerte. Y te convertirás en un yina: uno que ha triunfado.
¿Alguna cosa más?
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