viernes, febrero 16, 2007

Ellas se mantienen en el centro, yo sólo en la periferia.

Las horas que pasan son el termómetro que marcan la dosis justa de agonía…
Las horas que pasan no son conscientes de mi letargo, sino que pasan y son indiferentes, son frías…sólo pasan…

Las horas que pasan se quedan estáticas en el ambiente, como esperando que reaccione frente a ellas…
Las horas que pasan son tan inútiles, como las horas que no la paso contigo…

Las horas que pasan no son sólo horas que pasan sino que con ellas se va lo presente en transición al pasado…

Las horas que pasan, se pasan tan rápidas a tu lado…
Y cuando ya no me queda más nada que el tener que dejar hacerlas pasar, sólo me queda recurrir a ese reloj que me indica cruelmente las horas, como mofándose de mi letanía, como burlándose de mi sentido sinsentido…

Tendré que acostumbrarme a recurrir a esa hora cada vez que quiera saber cuanto tiempo perdí cuando estábamos juntos.

No hay comentarios.: