domingo, enero 13, 2008

Cuando uno se queda en el sol

Cuando es tiempo perdido preguntarme qué pasa, lo único que se me ocurre hacer es escribir de cualquier cosa para llenar este vacío que me produce su ausencia, llenar de fotos el hastiado lente roto de mi Nikon FM-10 y tomarle fotos a un atardecer que no reclama ni me cobra.

Tomarle fotos a la nada es el mejor pretexto de un solitario, qué gimnasio ni estupidez y media...lo que sirve acá es el reposo y los tragos que en cualquier bar puedas probar para pasar el mal rato de haberte quedado solo por carecer de maldad.

Las medias tintas nunca fueron de mi agrado y los eclipses sólo recorrieron menguando los acantilados de barranco con atardeceres nublados y un pisco sour con vista al mar si es que no es mucho pedir por favor y sírvase pasar a este RUC la cuenta, que tengo permiso hasta las 12 de hoy para gastar lo que se me antoje, he dicho.

Nunca supe pedirte cuanto ni mucho menos pedirme a mí un poco de tiempo. Siempre lo hice pensando en que sería lo mejor para los dos y mira vos que ahora te amo tanto que despegar tu recuerdo de la avenida me hace tan difícil la estadía pasadas las 10 en la calle.

Quiero probarte para estar seguro de que no es un sueño y en mi cama de anoche esperarte a soñar. Junto y a tu lado sentirme tan solitario como cuando voy a algún bar, alguna noche, o me quedo tan solo en este apagón de luces, con esta figura de embarazada, con estas fotos que ni hablan aunque sea para consolarme.

Depende de ti si esta vez la noche no viene con peros y me dejas revisar el espejo de tu cuarto para ver si hay algún truco en eso de lo linda que eres. Y te digo que si me dejaras todo un día tratando de decir lo que yo siento, temo decepcionarte, no lo lograría. Y es que en una hoja tan fría, en una pagina tan frágil, como la que escribo, es imposible poner tantos besos, tantas caricias, tantos te quieros…

1 comentario:

Anónimo dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.