Es algo así como que quiero encontrar a una persona que no tenga respuestas para mis preguntas, porque en el momento que encuentre a esa persona que tenga las respuestas a todas mis preguntas, ese justificador diálogo acabará. Desdichadamente el símil es tan exacto que me cuesta pensar que al confesar yo mi imposibilitado amor por ella se acabará aquella magia que encierran los días que nos topamos por casualidad o intencionalmente, se acabarán esos días en que la podía mirar sin pretender más nada que ser esa persona que la mira porque además de haberme quedado sin inspiración para escribir recorro cada parte de su cuerpo con un exagerado deleite mortecino.
Definitivamente, lo imposible no siempre es trágico porque subyacen bajo las intenciones, sueños. Y uno va en busca de esos sueños que por no llegar a concretarse no dejan de serlos, pero advertido y a sabiendas de poder no ser correspondido.
Inexplicablemente se ha infiltrado esa palabrita que tanto odio, correspondido. Porque, no es lo más importante, precisamente, que yo sea correspondido. No se trata de mi crónico y vanaglorioso egocentrismo, se trata única y exclusivamente de ella. Se trata de que su amor imposible y de a pocos ansiado por mí se ha convertido en el motor de mis textos y de mis alegrías, en esta parte de mi vida tan desesperanzada –que es más grave aún que la desesperación misma-.
Es lo de menos que uno de estos días la sorprenda de alguien abrazada. Entonces me sentiré aliviado y trataré de fingir no celos de nada. Trataré de ya no estar al tanto por respetar su decisión, trataré de hurgar en alguna otra chica sus politos negros y sin magas, sus politos violetas y aun los de color turquesa. Trataré de reinventar su cabello negro pulcramente recogido con su media cola. Veré la forma de buscar a alguien que me inspire tanto como ella, trataré de no mirarla más y de pronto acercármele algún día y con esa vergüenza inexplicable y traidora, con esa tembladera de manos atroz y con esa sudoración doblemente atroz, le preguntaré: ¿Eres feliz?
11 comentarios:
y porque no confesarle tu amor?
no tienes que perder, no crees?
Todo lo he perdido ya, y lo trágico es que aún tengo mucho que perder. Lo principal y más importante es justamente la lejanía que me estimula a escribir, ese desasosiego, esa melancolía, esa imposibilidad de amar que me devuelve nuevamente a la vida, esa vida de los oscuros rincones de mi soledad, que si es tal, más se parece a la de un solitario ambiguo, medio confuso. ¿realmente piensas que no tengo nada que perder?
no lo sé... pero es acaso el desasosiego y la melancolía de la que hablas lo único que te impulsa a escribir?
¿tu qué crees?
no has pensado que hay otras cosas que puedan inspirarte? porque quedarte con eso nada mas..
si te has tomado el tiempo de leer mi blog te puedes dar cuenta que todo lo que escribo está inspirado en algo o en alguien. quizá no lo comprendas mucho pero asi es.
imposible amor.... comienzo a dudar de los resultados del titulo y es que de imposible le veo tan poco como son tus intenciones de confesión. la imposibilidad en tu texto la veo claramente inexistente y es que la mayor parte del desenlace de tus sentimientos depende de lo que tu decidas hacer. es entonces que me da vueltas a la cabeza, en esta segunda noche fiestera, un pregunta interesante: ¿es tu necesidad de inspiración lo suficientemente fuerte como para inhibirte actuar?
dices en comentarios posteriores perder algo importante y te argumentas en que tus textos estan dedicados o basados en alguien, ante esto me permito preguntar: ¿eso te basta para dejar a esa persona atras?
no hay necesidad de que me creas, no hace falta que me tomes en cuenta o discutas contigo mismo si estoy o no en lo correcto, al final, solo soy un comentador mas ;)
saludos.
FENIX DE ALAS NEGRAS
Milkito definitivamente estas enamorado, cuando uno esta asi no cree en nada ni nadie solo en el amor por esa persona.
Si tu dices creer que es imposible talvez sea imposible para siempre.
En verdad no creo que exista algo que perder como dice aquel anónimo
en verdad muchas veces las personas se guardan tal cantidad de cosas que nunca se llegan a saber...y sabes que no te importe salir ganando o perdiendo
que en esta vida hay que aprender a hacer las 2 cosas para poder seguir adelante :)
picaflora de colores
Primera muy buena pregunta FENIX, ¿es acaso mi necesidad de inspiración lo suficientemente fuerte como para inhibirme actuar? Yo creo que en ciertas ocasiones sí, al menos en algunas ocasiones como esta. Yo diría que la imposibilidad de amor que se da en este específico caso se produce en cuanto una contradicción: no pretendo confesarle nada, salvo a mi soledad, que la amo, me gusta amarla en silencio.
Finalmente, cuando uno se sienta a ver el más bello atardecer del mundo y contempla y se deleita uno viendo cómo el celaje colorea de amarillo, naranjas, violetas, rojos, las nubes del cielo uno queda encantado y piensa ¡Es hermoso!. Sólo lo piensas, pero si uno abre la boca y lo dice en ese mismo momento, ese mágico atardecer concluye, malograste la magia, malograste lo hermoso, lo bello, lo esencial. ¡Para qué tuviste que abrir la boca!.
Gracias por leer.
Un abrazo.
Me parece interesante lo que dices milkito, sin embargo, creo que el reconocer lo bello de algo, o alguien, no le resta belleza a este (o esta). En fin, eso es algo muy personal.
Sigue adelante con el blog. En verdad esta muy bueno.
Saludos
ahora, lo entiendo. en los ultimos años he aprendido mucho del silencio, debo decir que ha sido un buen maestro. solo con el puedes entender lo que no tiene palabras y sin el puede arruinarse el mas bello de los momentos.
no hay nada q agradecer, el gusto es mio al leer.
un abrazo.
FENIX DE ALAS NEGRAS
Publicar un comentario